Población se queja por falencias en seguridad y limpieza pública

Hartos por la ineficiencia del alcalde Ulises Villegas Rojas en tópicos como seguridad ciudadana, recojo de desperdicios y administración municipal, los vecinos del popular distrito de Comas han iniciado el proceso de recolección de firmas para revocar al cuestionado burgomaestre que apenas tiene tres meses de haber iniciado su gestión al mando de un distrito que tiene muchos problemas sociales.

En diversas plataformas digitales se han colgado videos donde se le ve a la población quejarse sobre los despropósitos que se han cometido, como por ejemplo haber roto un convenio de cooperación interinstitucional entre la MD de Comas y el Ministerio del Interior que dotaba de un inmueble ubicado en Jr. Mariscal Cáceres S/N Pueblo Joven Año Nuevo para el uso exclusivo del escuadrón policial «Los Halcones», que ya no operan esa peligrosa zona donde viven 16 mil personas divididas en 20 sectores

Esto se pudo comprobar luego de que se hiciera público el oficio N°230-2023-REGIÓN POLICIAL-LIMA/OFAD-AREBAP.CONVENIOS, donde se le pide al Mininter el retiro de la mencionada unidad del local, que inexplicablemente sería destinado para almacenar autos y motos en desuso de la comuna.

“Queremos revocar al alcalde Ulises Villegas por incompetente, nosotros no pertenecemos a ningún partido político, incluso hemos votado por él, pero así no se gobierna, cuando acudimos al Palacio Municipal a pedirle audiencia, se corre no da la cara, no quiere darnos una explicación sobre las cosas que está haciendo. La unidad de Los Halcones la tramitó el exalcalde Saldaña para darnos seguridad, pero que se han ido estamos expuestos a todos los peligros”, declaró un vecino indignado.

Además, los vecinos denuncian que el servicio de recojo de basura no está cumpliendo con los horarios acostumbrados, produciéndose una acumulación de bolsas de basura que al estar expuestas al sol durante días genera malos olores y pone en riesgo la salud de la ciudadanía.

Pero, lo peor de todo, es que según una vecina del comité 32 Villegas Rojas no viviría en esa jurisdicción como lo pide la ley municipal, si no que moraría junto a su familia en La Molina, lo cual es un flagrante delito contra la fe pública.

Pero, es tan insatisfactoria la gestión del alcalde que hasta la prestación de una planta de oxígeno que operó en el lugar al servicio de la población que todavía sufre de los estragos de la covid-19, ahora está destinado como “centro de acopio de materiales y alimentos” para los damnificados de las lluvias del ciclón Yaku, algo poco creíble, porque según los vecinos “no se ve que ningún personal municipal deposite o retires cosas del establecimiento”. (La Razón).

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