El Perú tiene poco más de tres millones de habitantes con discapacidad, y de ese universo, un 40% –aproximadamente 1,2 millones de ciudadanos– está sumida en algún tipo de pobreza, informaron desde el Consejo Nacional para la Integración de la Persona con Discapacidad (Conadis).

La pobreza que abarca a casi la décima parte de la población con discapacidad no debe entenderse solo como la mera ausencia de dinero, sino como un conjunto de privaciones que limitan su desarrollo en la sociedad, señaló Luzmari Vargas, representante de la Dirección de Políticas e Investigaciones del Conadis.

“Las dimensiones abarcadas son salud, educación, acceso a internet, vivienda, empleo y pensiones. Una persona con discapacidad no es pobre solo porque no tiene cierto ingreso monetario”, señaló para La República tras la publicación del reporte “Situación de la pobreza multidimensional en las personas con discapacidad del país: análisis desde un enfoque interseccional”, cuyo corte es el 2021.

¿Cuán pronunciadas son las brechas?

La principal privación de los peruanos con discapacidad es el acceso a educación (72,9%) y uso de internet (55,4%). También resaltan las carencias en seguridad social (62,0%), materiales de vivienda (56,9%) y servicios básicos como energía (41,9%).

Además, del total del de compatriotas con discapacidad, el 82,9% reside en zonas rurales, un 63,7% vive en la sierra o la selva y por subgrupos poblacionales, el 59,4% es indígena o afrodescendiente.Conadis advierte que en las zonas rurales las desventajas más importantes de las personas con discapacidad –frente a las sin discapacidad– son materiales de vivienda (90,1%), educación (88,1%) y acceso y uso de internet (80,8%).

Precariedad y menores ingresos

Si bien Conadis arroja datos al bicentenario –esperan que el MEF libere presupuesto para realizar una nueva lectura–, desde el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (MTPE) detallaron que un millón 174.000 personas con discapacidad está en edad de trabajar.De ese puñado, 42 de cada 100 ciudadanos encontró un empleo. Si bien supera en 6,5% a lo visto en 2020, es 1,2% menor al nivel prepandemia. Los sectores más demandados son agricultura, ventas, servicios y artesanías.

Sin embargo, aparte de las brechas socioculturales que aquejan las personas con discapacidad, su ingreso al mercado laboral no garantiza una retribución adecuada: la tasa de subempleo es de 67,3%, más de 20 puntos porcentuales que en aquellos sin discapacidad (46,8%); por lo tanto, es más probable que trabajen menos de 35 horas semanales y que se les pague menos que el mínimo referencial.

El MTPE precisa que el 87% de los peruanos con discapacidad se desempeña en la informalidad, casi 10 puntos porcentuales más que aquella sin discapacidad y, por lo tanto, sus ingresos también son muy diferenciados: S/841 gana en promedio una persona con discapacidad frente a los S/1.341 de aquellos sin discapacidad.

Diversificar soluciones

Vargas sostiene que la clave para el cierre de brechas es la educación e inclusión laboral, y para ello es menester que el Gobierno intensifique sus acciones y brinde oportunidades a aquellos compatriotas con discapacidad en la creación de negocios, ya que habitualmente no suelen terminar el colegio y por eso no tienen los perfiles para encajar en un puesto de trabajo.

A su criterio, la falta de educación integral alimenta prejuicios y genera barreras que no permiten que los peruanos con discapacidad exploten todo su potencial.

También plantea que no solo se debe ayudar a la persona en situación de discapacidad, sino también a sus hogares, ya que en ocasiones dependen de un familiar para desarrollar algunas actividades.

“Las personas con discapacidad son autónomas, pero requieren apoyo. Esas (que ayudan) también necesitan acceso a trabajo para ejercer su rol cuidador. Hay que velar por el entorno. Es una población olvidada y se necesitan mejorar los esfuerzos”, agregó.

Cifras

77% de los peruanos con discapacidad no está afiliada a ningún sistema de pensiones pese a trabajar.

8.300 personas con discapacidad tienen un empleo en el sector formal privado. Hay una subida de 9,0% respecto al 2019.

14,6% de la población con discapacidad sufre de pobreza multidimensional y de pobreza monetaria.

El 10% de la población tiene algún tipo de discapacidad. Ha habido avances, pero han sido tímidos para asegurar su inclusión. Hay una ley aprobada hace más de diez años donde se garantizan derechos y obligaciones que tendría que asumir el Estado, pero estamos lejos de cumplirlas. La falta de acceso a servicios básicos impactan significativamente en las personas con discapacidad: un transporte inaccesible hace que sea caro salir a buscar un trabajo, por ejemplo.

Actualmente, el único programa con un pilar no contributivo es Contigo, que da S/300 bimestralmente, pero solo llega a personas con características muy específicas: que sea una discapacidad severa y que no tenga ningún ingreso; es decir, tienen que calificar como pobres. Si tienen diez soles en sus cuentas, se las remueve del padrón. Es insuficiente este monto para cubrir las necesidades y, además, impide que la persona pueda trabajar o ejercer un oficio.

Por: Fernando Cuadros

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