Dr: Iván SequeirosExjuez postula al Senado por Somos Perú con el Número 1

El Perú atraviesa una grave etapa de desgobierno, caracterizada por un Estado débil, inestable y precario. Veo con preocupación cómo quienes hoy detentan el poder han abandonado la búsqueda del bien común para priorizar su propia supervivencia política y la conservación de sus privilegios. Percibo que hemos dejado al país funcionando en «piloto automático», totalmente de espaldas a la ciudadanía.

Mi tesis central es contundente: un aparato estatal caótico y en permanente disputa interna es incapaz de vencer al crimen organizado. Es paradójico, pero debo admitir que la delincuencia actúa hoy con mayores niveles de orden, planificación y eficacia que nuestro propio Estado. Estoy convencido de que la lucha contra la inseguridad requiere estabilidad y estrategias a largo plazo, condiciones que hoy, lamentablemente, no existen.

*Asigno responsabilidades compartidas a todas las instituciones y critico severamente que se culpen mutuamente en lugar de coordinar:

En el Ejecutivo, denuncio que la constante rotación en el Ministerio del Interior y la Policía impide sostener planes de inteligencia. Considero que medidas como los estados de emergencia son acciones aisladas e ineficaces ante la ausencia de una política integral.

Sobre el Ministerio Público, observo un órgano sumido en conflictos internos, egos y politización. Estas disputas intestinas lo distraen de su función de perseguir el delito, generando descrédito y favoreciendo la impunidad.

Respecto al Poder Judicial, reconozco que opera con limitaciones presupuestales históricas. Aunque ha logrado encarcelar a altos funcionarios, su eficacia depende de una fiscalía sólida, de la cual hoy carecemos. Asimismo, cuestiono al Tribunal Constitucional por inmiscuirse indebidamente en la justicia penal, favoreciendo a procesados bajo el argumento de la tutela de derechos.

Mi conclusión es clara: mientras persista esta desigualdad entre un crimen organizado y un Estado desorganizado, los anuncios sobre seguridad serán meras quimeras. Recomiendo priorizar la recuperación de la solidez institucional antes de esperar resultados reales.

Por:  Edgard Villarreal. R.

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