La migraña no distingue edades y también afecta a la población infantil, aunque muchos padres la asocian únicamente con adultos. Especialistas alertaron que este trastorno neurológico puede presentarse desde etapas tempranas, con mayor incidencia conforme los niños crecen, especialmente a partir de los 10 años y con predominio en mujeres.
La doctora Lucía Rodríguez, integrante del Servicio de Neuropediatría del Instituto Nacional de Ciencias Neurológicas, explicó que la presencia de migraña en menores no resulta aislada en la práctica clínica.
Según precisó, “de cada 20 a 30 pacientes que acuden a la Consulta Externa, entre 3 y 4 podrían presentar migraña”, lo que evidencia una frecuencia relevante en este grupo etario.
La especialista detalló que la migraña infantil presenta características definidas que permiten diferenciarla de un dolor de cabeza ocasional. Indicó que el dolor suele ser agudo, con una duración mínima de 15 minutos, y aparece de manera recurrente a lo largo del tiempo, con intervalos sin síntomas que pueden extenderse entre 15 y 30 días.
Asimismo, señaló que la molestia se localiza con mayor frecuencia en la zona frontal o frontoparietal y se manifiesta como una sensación pulsátil de intensidad moderada a severa.
Rodríguez enfatizó que este tipo de dolor puede interferir significativamente en la vida diaria del menor. La intensidad del malestar, sostuvo, puede impedir que el niño realice actividades escolares o deportivas con normalidad.
Además, la migraña suele presentarse acompañada de otros síntomas como mareos, palidez, sudoración, vómitos y una marcada sensibilidad a la luz o al ruido.
La evaluación médica resulta clave para confirmar el diagnóstico. La neuropediatra indicó que tanto el examen neurológico como la evaluación general del paciente deben arrojar resultados normales, lo que ayuda a descartar otras patologías.
En ese sentido, subrayó la importancia de considerar antecedentes familiares, ya que “el 70 por ciento de los casos, algún familiar directo también sufre de migraña”, lo que refuerza el componente hereditario de este trastorno.
No obstante, la especialista advirtió sobre signos que requieren atención inmediata. Recomendó acudir a un especialista si el dolor de cabeza se vuelve progresivamente más intenso, si aumenta durante la noche al punto de interrumpir el sueño o si empeora con el esfuerzo físico, como al toser o en situaciones de estreñimiento.
En cuanto al manejo de la migraña en niños, Rodríguez planteó un enfoque integral que combina tratamiento médico y cambios en los hábitos diarios. Indicó que el uso de analgésicos debe realizarse bajo supervisión profesional, pero resaltó que las medidas higiénico-dietéticas cumplen un rol fundamental en la prevención.
Recomiendan a padres a controlar uso excesivo de dispositivos electrónicos como celulares y videojuegos
Entre las recomendaciones, destacó la necesidad de regular la alimentación, evitando el consumo de productos como chocolate, queso y plátano. También insistió en garantizar al menos ocho horas de sueño diarias, así como en controlar el uso excesivo de dispositivos electrónicos, incluidos celulares y videojuegos.
Finalmente, remarcó la importancia de mantener entornos familiares organizados y libres de estrés, con horarios establecidos que favorezcan el bienestar emocional de los menores.
La especialista concluyó que la detección oportuna y la adopción de hábitos saludables permiten controlar este padecimiento y mejorar la calidad de vida de los niños afectados.
