Las organizaciones criminales continúan sembrando el terror en las calles de Lima Metropolitana y Callao. En lo que va del año, sicarios al servicio de mafias de extorsión ejecutaron al menos 25 atentados contra el transporte público, dejando un saldo fatal de 15 choferes asesinados.

La violencia, que se expande como una plaga por los principales corredores urbanos, sumió a los trabajadores del volante en un clima de miedo, indignación y desesperanza.

Desde tempranas horas de este lunes, decenas de transportistas paralizaron sus operaciones en señal de protesta y como medida preventiva para evitar convertirse en la próxima víctima.

El paro, convocado desde las 4:00 a.m., fue encabezado por trabajadores de empresas como Etuchisa y ‘Los Chinos’, que operan en las rutas de Lima Norte, Sur y Este. Los manifestantes se movilizaron hacia el Congreso de la República, en la avenida Abancay, exigiendo acciones inmediatas por parte de las autoridades.

El crimen organizado opera sin freno a pesar del estado de emergencia declarado por el Ejecutivo el pasado 17 de marzo. En lugar de retroceder, los ataques se intensificaron.

Los asesinos actúan con total impunidad, reforzando la percepción de que el control territorial cambió de manos. Mientras tanto, los gremios de transporte urbano denuncian la falta de resultados tras las reuniones sostenidas con el ministro del Interior, Julio Díaz, y los mandos policiales.

Aunque la Asociación Nacional de Integración de Transportistas (Anitra) no coordinó el paro de este lunes, su presidente expresó total respaldo al clamor popular de sus colegas.

Además, anunció que los 12 gremios más importantes de transporte urbano de Lima y Callao evalúan convocar un paro general si el Gobierno no implementa medidas eficaces y sostenibles contra el sicariato y la extorsión. (Expreso).

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