PRONUNCIAMIENTO

“Rescatar al CAL: de la decadencia a la dignidad”

El Ilustre Colegio de Abogados de Lima (CAL) ha perdido el rumbo. Lo que un abogado debe esperar de su institución no es una oficina que se limite a entregar carnés ni a cobrar cuotas, sino un verdadero liderazgo gremial, ético y social. El CAL debería ser bastión de la democracia, garante de los derechos fundamentales y referente moral del país.

Sin embargo, nada de esto está ocurriendo.

Hoy el Colegio no funciona institucionalmente porque se encuentra tomado de facto por el decano suspendido Raúl Bladimiro Canelo Rabanal, quien, lejos de velar por la dignidad de la abogacía, ha convertido al CAL en una caja chica para financiar su próxima aventura electoral. El interés supremo de la abogacía ha sido reemplazado por la voracidad política personal.

El resultado es devastador:

– El CAL ha perdido presencia pública en la vida política y jurídica del país.

– La voz del gremio, que debería sonar como conciencia crítica de la Nación, ha sido silenciada por cálculos personales.

– La brújula institucional está quebrada, y el Colegio se ha convertido en un cascarón vacío que ya no inspira respeto ni confianza en la sociedad.

Esto no puede continuar.

El Colegio de Abogados de Lima debe recuperar su esencia: ser voz autorizada, conciencia social, motor de cambio y garante de la justicia. Debe volver a ser la institución que inspire orgullo, que se plante con firmeza frente al abuso del poder, que defienda la Constitución y que lidere transformaciones jurídicas y sociales.

Hoy hacemos un llamado urgente:

– A rescatar al Colegio de manos de quienes lo han secuestrado para fines mezquinos.

– A reconstruir su legitimidad desde la ética y el compromiso social.

– A devolverle a la abogacía su prestigio, dignidad y misión histórica.

El CAL no puede seguir siendo botín de campaña.

Debe volver a ser faro de justicia.

Debe volver a ser conciencia viva de la Nación.

Lima, 10 de septiembre de 2025.

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