En el reciente Monitoreo Ciudadano de Pesticidas en Alimentos realizado en cinco mercados de Lima Metropolitana reveló que el 80% de los duraznos analizados no son aptos para el consumo humano debido a la presencia de altos niveles de agroquímicos que superan los límites permitidos por la normativa peruana.
El estudio fue desarrollado con muestras tomadas en Minka y Centro Comercial Bellavista (Callao),
Mercado San José (Jesús María), Mercado Lobatón (Lince) y el Gran Mercado Mayorista de Santa
Anita. Los análisis fueron efectuados por el laboratorio Merieux, acreditado internacionalmente y
autorizado por el Servicio Nacional de Sanidad Agraria (SENASA).
Los resultados evidencian que cuatro de las cinco muestras superaron los Límites Máximos de
Residuos (LMR) permitidos en el país, y que, de aplicarse los estándares internacionales de Estados
Unidos, todas las muestras habrían sido desaprobadas (100%).
“Estos resultados son alarmantes. No estamos hablando de un caso aislado, sino de una práctica
extendida en el manejo de plaguicidas en frutas que llegan a los principales mercados del país. Es
urgente que el Estado refuerce la fiscalización y garantice la inocuidad de los alimentos”, señaló Juan
Sánchez, presidente del Consorcio Agroecológico Peruano (CAP).
Por su parte, el abogado Jaime Delgado sostuvo que “la población está consumiendo productos
contaminados sin saberlo. Se requiere una acción inmediata de las autoridades y la aprobación de un
marco normativo sólido que proteja la salud pública. En este contexto, cobra especial relevancia el
dictamen aprobado por mayoría en la Comisión de Defensa del Consumidor del Congreso, recaído en
el Proyecto de Ley Nº 9254/2024-CR, que fortalece el sistema de control y vigilancia sanitaria y
reconoce a SENASA como autoridad competente en materia de inocuidad alimentaria. Este proyecto
aún debe ser debatido en el Pleno del Congreso, y esperamos que sea prioridad”.
Las frutas analizadas presentaron residuos de Isoprotiolane, Ciprodinil, Azociclotina y Cihexatina,
químicos asociados a efectos adversos sobre la salud humana y el ambiente. Entre los daños que
pueden generar a las personas está la afectación al hígado, tiroides y riñones, así como irritación en la
piel y ojos; daño neurológico y al sistema reproductivo. De hecho, hay un público especialmente
sensible a estos químicos: las gestantes.
El dato
Este no es el primer estudio que evidencia la presencia de agroquímicos en frutas de consumo masivo.
En los últimos dos años, el grupo ciudadano ha realizado monitoreos similares en manzanas,
mandarinas, uvas y tomates, con resultados igualmente preocupantes: más del 60% de las muestras
analizadas presentaron residuos por encima de los límites permitidos.
