Renzo Reggiardo, repentino alcalde de Lima por deserción del titular, no ha declarado ser dueño de un negocio español que perteneció a un ciudadano de dudosa reputación

Comenzó la carrera electoral y el primero en salir pitando fue Porky, el alcalde de lengua viperina, de los trenes chatarra, de las vías expresas tugurizadas y de las adjudicaciones mañosas.

Su última puesta en escena fue para entregarle la posta a Renzo Reggiardo. La biografía del teniente alcalde no tiene muchos vericuetos. Se trata de un empresario que ha clavado paneles publicitarios allá donde ha podido, que le fue bien con un negocio telefónico a cuenta del crimen y al que le disgusta declarar sus empresas de ultramar. En el 2018 omitió una en Panamá y ahora elude declarar un negocio en España.

Renzo Andrés Reggiardo es de esos personales de la política local que sin destacar en nada siempre está donde hay torta. Dos veces congresista el 2006 y 2012, el 2018 apostó por la alcaldía de Lima. Su candidatura se desinfló en el sprint final. El 2020 trató de volver al Congreso y nuevamente perdió. Y el 2022, a modo de premio consolación, salió electo regidor encabezando la lista de Renovación Popular. Ahora que Porky ya no quiere ser alcalde, Reggiardo asume el puesto.

En la madre patria tiene una compañía desde el 1 de septiembre del 2022. Es decir, se hizo con la empresa apenas un mes antes de las elecciones municipales. En la declaración jurada que presentó al JNE para aquella contienda no aparece porque la ingresó en junio, dos meses antes de empezar el negocio. Pero tampoco mencionó nada de la empresa española en las declaraciones de intereses del 2023, 2024 y 2025.

La compañía se llama REGBA DIGITAL SPAIN SL. Y como administrador único aparece Renzo Andrés Reggiardo Barreto. Aquí un dato curioso: nuestro alcalde sustituto se identifica con un documento europeo. Se trata del Número de Identificación Fiscal (NIF)x589701Q. Parece que el aspirante a alcalde se ha sumado a los miles de peruanos que cruzaron el charco buscando una oportunidad.

Las andanzas empresariales europeas de Reggiardo son de las más sorprendentes. Quizá porque en España el rubro de los paneles publicitarios está sometido a una estricta regulación, Reggiardo ha decidido diversificar sus negocios e incursionar en hostelería y jardinería. Según los registros españoles, el objeto social de “las actividades societarias del holding es brindar servicios a los ciudadanos a partir de tecnologías digitales, entre ellos, ofrecer soluciones principalmente en el hogar, de carácter doméstico tales como jardinería, carpintería e incluso servicios de catering”. El teniente alcalde resultó todo un emprendedor de ultramar.

Los registros españoles revelan otro detalla. La empresa que Reggiardo puso a su nombre en septiembre del 2022 había sido constituida meses antes por un ciudadano español de discutida reputación.

Este sujeto se llama Luis Miguel Triguero Gómez. La prensa española lo describe como “uno de los creadores de sociedades fantasma más relevantes de España, que constituye compañías sin ningún tipo de actividad para venderlas a bajo precio en un periodo corto de tiempo y que en muchas ocasiones terminan en manos de redes para blanquear dinero de mordidas ilegales a través de una aparente compra de activos o negocios y tejer una maraña de firmas difíciles de detectar por las autoridades”. El nombre de Luis Miguel Triguero aparece en los últimos escándalos de corrupción de España. Se trata de tramas de políticos que cobraban mordidas y lavaban el patrimonio mal habido con empresas fantasmas.

Según registros migratorios, cuando Reggiardo fundó la empresa, estuvo en Europa casi un mes. El dato es llamativo porque estaba en plena campaña electoral. Salió de Perú el 12 de agosto del 2022 y no volvió hasta el 6 de setiembre. Las elecciones fueron el 2 de octubre.

Regresó a España al menos en dos oportunidades el año 2023. En una ocasión desde el 18 de febrero hasta el 4 de marzo y en otra del 16 hasta el 30 de abril.

No es la primera vez que Reggiardo olvida declarar una empresa. El 2018, cuando candidateaba a la alcaldía de Lima, esta publicación dio cuenta de una compañía que había constituido en Panamá. Se llamaba Yuchip Latin America, fundada con un capital social de diez mil dólares. Reggiardo alegó que nunca funcionó y por eso no la había declarado. Es de esperar que el alcalde en funciones diga lo mismo ahora.

Por: Rebeca Diz

Deja una respuesta