Durante seis años, el Gobierno Regional de Amazonas pagó un total de 315 millones de soles al Consorcio Vial Kuelap, el cual no cumplió con las obras esperadas. El 55 % de acciones del consorcio los tiene la china Gezhouba.
Se trata del “Mejoramiento del ejevial III – Balzapata – Jumbilla – Asunción – Molinopampa – Chachapoyas – Levanto – Maino – Magdalena – Tingo – Lónguita – María – Kuélap”.
El seis de noviembre de 2020, en plena pandemia de COVID-19, el Gore Amazonas había firmado por S/ 223’133,642.43, con entrega programada en 540 días calendarios.
Peligro en la vía
“Se procedió a rescindir contrato, procediendo a su liquidación y sin perjuicio del cobro de las penalidades que corresponden, así como de interponer las acciones administrativas y legales que el caso amerite”, anunció la gestión de Gilmer Horna.
Esto sucede luego de críticas de la población que denunció durante años. La obra se ejecutó mal, con deficiente supervisión y pésimamente gestionada.
Ciudadanos en Chachapoyas y Jumbilla (Bongará) habían denunciado con fotografías los tramos críticos (106, 110 y 111) prácticamente abandonados.
“Convertidos en trampas para transportistas, productores, estudiantes y pacientes que requieren atención médica oportuna. Hoy, la vía queda paralizada y miles de ciudadanos ingresan a una peligrosa incertidumbre, agravada por la temporada de lluvias”, informó el medio Reina de la selva.
A esta crisis se suma que los S/ 315’013,891 girados entre 2020 y 2025, no reflejan lo trabajado.
La población exige ahora una auditoría integral y determinación de responsabilidades por parte de la Contraloría General de la República y el Ministerio Público, así como control político del Congreso de la República.
“Convocamos a una reunión informativa a las autoridades acreditadas de la zona de intervención del proyecto a fin de informar sobre las decisiones inmediatas para garantizar la continuidad de dicha obra, a realizarse el martes 27 de enero, a las 10 a. m., en el auditorio del Gobierno Regional Amazonas”, anunció la gestión de Horna.
Por César Rojas
