El Congreso peruano censuró al presidente interino José Jerí tras apenas cuatro meses en el cargo, sumiendo al país en una nueva crisis institucional a menos de dos meses de las elecciones generales. El legislativo deberá elegir este miércoles a su sucesor, que se convertirá en el octavo mandatario desde 2016.

El remolino político peruano volvió a girar este martes con una violencia que ya resulta familiar. El Congreso de la República destituyó al presidente interino, José Jerí, en una votación fulminante que lo convierte en el octavo jefe de Estado que ocupa el Palacio de Gobierno en menos de una década. Con 75 votos a favor, 24 en contra y 3 abstenciones, el Parlamento decidió retirar su confianza a Jerí, quien asumió el cargo en octubre de 2025 tras la destitución de Dina Boluarte.

La caída de Jerí, un abogado limeño de 39 años perteneciente al partido Somos Perú, se produjo en tiempo récord. Su mandato interino, que debía extenderse solo hasta el 28 de julio de 2026 para facilitar la transición hacia el próximo gobierno electo, quedó trunco por las investigaciones fiscales que lo señalaban por presunto tráfico de influencias y patrocinio ilegal, informó Deutsche Welle.

 

Las razones de la caída: el ‘chifagate’ y las contrataciones bajo sospecha

Lo que comenzó como una gestión enfocada en emular las políticas de mano dura contra el crimen de Nayib Bukele o Daniel Noboa, con una aprobación inicial cercana al 60%, se derrumbó estrepitosamente por una serie de escándalos. El detonante principal fue la revelación, a mediados de enero, de una reunión secreta de Jerí con empresarios chinos en un restaurante de la capital. Las cámaras de seguridad del local captaron al entonces mandatario ingresando con el rostro cubierto con una capucha, en un encuentro que no figuraba en su agenda oficial y que la prensa bautizó como el ‘chifagate’.

La situación se agravó cuando se supo que uno de los empresarios con los que se reunió, Xiaodong Ji Wu, visitó el Palacio de Gobierno en varias ocasiones a pesar de estar bajo arresto domiciliario por una investigación de tráfico de madera. A esto se sumó la denuncia sobre la contratación irregular de al menos once mujeres jóvenes en el Estado, quienes previamente habrían sostenido reuniones con Jerí en la residencia presidencial, lo que la Fiscalía investiga como una presunta red de influencias.

Ante la presión, el Congreso admitió siete mociones de censura. En un intento por salvarse, su partido propuso que su salida se tramitara como “vacancia” presidencial, que requería una mayoría calificada de dos tercios, pero la mayoría parlamentaria optó por censurarlo directamente como presidente del Legislativo, una figura que, aunque cuestionada por constitucionalistas, necesitaba menos votos y le impedía ejercer su derecho a la defensa. El propio Jerí decidió no asistir a la sesión y permaneció en Palacio, donde presidió el cambio de guardia mientras se debatía su futuro.

Ocho presidentes en diez años: un récord de ingobernabilidad

Con la salida de Jerí, Perú consolida un triste liderazgo en inestabilidad política en América Latina. Desde las elecciones de 2016, el país ha visto desfilar por el poder a mandatarios que, en su mayoría, no lograron completar sus períodos:

  • Pedro Pablo Kuczynski (2016-2018): Renunció antes de una votación de destitución.
  • Martín Vizcarra (2018-2020): Destituido por el Congreso.
  • Manuel Merino (2020): Duró cinco días en el cargo tras masivas protestas.
  • Francisco Sagasti (2020-2021): Presidente de transición que sí concluyó su mandato.
  • Pedro Castillo (2021-2022): Destituido e inhabilitado tras intentar disolver el Congreso.
  • Dina Boluarte (2022-2025): Destituida en octubre por una ola de violencia e inseguridad.
  • José Jerí (2025-2026): Destituido a los cuatro meses.

A esta lista se suma ahora el nombre del octavo mandatario, que se elegirá este miércoles. El último presidente que logró completar su mandato constitucional fue Ollanta Humala (2011-2016).

El sucesor: cuatro candidatos para un puesto efímero

La atención se traslada ahora a la sesión del Congreso programada para este miércoles a las 18:00 hora local, donde se elegirá al nuevo presidente del Legislativo, quien automáticamente asumirá como jefe de Estado interino hasta el 28 de julio. Cuatro candidatos se disputan el cargo:

  • María del Carmen Alva (Acción Popular): Abogada de 58 años y expresidenta del Congreso (2021-2022). Su perfil conservador es bien conocido, aunque su gestión previa estuvo marcada por polémicas y denuncias de agresiones contra otros legisladores.
  • Segundo Héctor Acuña (Honor y Democracia): Ingeniero de 68 años y hermano del candidato presidencial César Acuña. Ha cambiado de bancada en múltiples ocasiones y arrastra una deuda fiscal, aunque no registra investigaciones penales abiertas.
  • Edgard Reymundo (Bloque Democrático): Sociólogo y abogado de 73 años, con una larga trayectoria política que incluye haber sido alcalde en los 80 y congresista. Su candidatura busca ofrecer un perfil sin investigaciones vigentes, aunque en el pasado fue cuestionado por vínculos con un narcotraficante cuando dirigía Migraciones.
  • José Balcázar (Perú Libre): Exmagistrado de 83 años y el candidato de la izquierda. Su paso por el Poder Judicial terminó con su destitución por “inconducta funcional grave” y ha generado polémica por declaraciones que justificaban el matrimonio infantil.

El politólogo Alonso Cárdenas resumía el sentir general al señalar que no se puede esperar una “hoja de vida intachable” del próximo mandatario, dado el nivel de fragmentación y descrédito del Congreso actual, pero confía en que al menos tenga la capacidad de “llevar a buen puerto las elecciones” de abril.

Un país en vilo

Mientras los congresistas negociaban, decenas de peruanos se congregaron a las afueras del Parlamento para celebrar la salida de Jerí con carteles que lo acusaban de “traidor” e “inmoral”. “Por fin lo sacaron a ese sinvergüenza”, gritó Maruja Inquilla, una manifestante de Puno, a la agencia AP.

El vacío de poder, aunque breve, deja al país en una situación de interregno. El constitucionalista Domingo García-Belaunde advirtió que “no hay presidente y no hay primer ministro tampoco”, ya que con la caída del mandatario cae automáticamente todo su gabinete. Perú enfrentará así las elecciones del 12 de abril con un nuevo presidente interino, en medio de la peor crisis de representación de su historia reciente y con la ciudadanía sumida en un profundo escepticismo. Según la última encuesta de Ipsos, el candidato presidencial con mayor intención de voto apenas alcanza el 12%, un reflejo de la desconfianza generalizada. (La Mañana.uy).

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