APRECIADOS Y ESTIMADOS COLEGAS:

  Soy Judith Torres, abogada egresada de la UNMSM, bachiller en Contabilidad y conciliadora extrajudicial, con maestría especializada en Gestión Pública, con experiencia laboral en el sector público y privado, y experiencia gremial como exdirectora de DD. HH. del CAL, con vocación de servicio para unir y no dividir.

  Es importante un liderazgo que piense en todo el gremio y no en unos pocos, que genere confianza, buenas relaciones de coordinación y suma de esfuerzos con el gremio y con las instituciones democráticas para el desarrollo nacional, fortaleciendo la institución hacia adentro y hacia afuera. Como Ilustre CAL, un gremio justo y unido, el faro de la juridicidad, la conciencia jurídica del país.

  A propuesta de colegas, es un honor para mí presentarme como candidata al decanato de nuestro Ilustre Colegio de Abogados de Lima en las elecciones 2026-2027.

  Somos una nueva propuesta de líderes para el cambio, con una nueva forma de pensar y actuar, abierta al abogado, participativa, que busca el bien común del gremio, con capacidad de gestión. Sabemos escuchar y dialogar; fortaleceremos la organización del CAL; actuaremos con transparencia y ética, con cuentas claras desde el primer día; respeto a la democracia, al Estado de derecho y a los derechos humanos. Al servicio del abogado, con verdadero compromiso institucional. Construiremos juntos un mejor presente para un mejor futuro, con visión nacional e internacional. Un CAL de todos y para todos, sin discriminación. El gremio no es de un grupo, el gremio es de todos y debe contribuir al desarrollo del país.

  El Ilustre Colegio de Abogados de Lima es un gremio formado antes de la República, con más de 200 años de historia, fundamental para la organización y representación de los abogados de Lima. Sin embargo, a lo largo de los últimos años, los propios abogados han manifestado reiteradamente su deseo de cambio. Elección tras elección, se escuchan promesas de renovación, transparencia y apertura, pero en la práctica el statu quo se mantiene con más de lo mismo en su manera de conducirse: un gremio cerrado, beneficios para unos pocos, autoridad sin respeto a la ley y al estatuto, mala calidad en la atención de los servicios, poca tolerancia, una mala convivencia, falta de transparencia, honestidad y ética, que divide, impone, violenta, somete y hasta persigue. Un distanciamiento creciente entre la institución, el abogado y la sociedad.

  Tenemos la convicción de que el Colegio de Abogados de Lima puede funcionar mejor y de manera distinta: un nuevo liderazgo, que implica dejar atrás prácticas que han debilitado la confianza. Apostamos por una gestión que ponga al abogado en el centro, que promueva la participación real y constante del colegiado: adultos mayores, abogados de mediana edad y nuestros jóvenes abogados, con voz para una verdadera representación y progreso de todos; una buena atención y mejoras en los servicios que brinda el CAL, con la última tecnología. Fomentaremos la investigación, la cultura y la capacitación para desarrollar nuevas competencias, herramientas y habilidades en nuestros agremiados de forma integral, como líderes del derecho, que nos permita interactuar con otras profesiones y tener más y mejores oportunidades en el campo laboral. Propuestas de leyes que sean legales y legítimas. Un Colegio que escuche, que dialogue y que trabaje de forma abierta y en equipo, con reglas claras y decisiones transparentes.

  Hoy existe una oportunidad clara de marcar una diferencia real, desde una nueva forma de pensar y actuar, orientada a mejorar el funcionamiento del Colegio y a fortalecer al gremio. Es el cambio que esperamos, y ese es el compromiso responsable que asumimos con el Colegio de Abogados de Lima.

  Ya lo hicimos en gestión, cuando tuve el honor de ser directora de DD. HH. Hemos convocado, participado y trabajado junto al gremio, con el abogado adulto mayor, de mediana edad, el joven abogado y los estudiantes de Derecho de todas las universidades, con independencia, legalidad y respeto por la dignidad humana. Esa experiencia marcó aún más mi compromiso con una gestión institucional honesta, transparente y democrática, de profundo amor al gremio ya como misión de vida, y es la base desde la cual hoy asumo esta candidatura al Decanato.

  Hacemos la diferencia: no entramos con venganza, odios personales o intereses de grupo que limitan y hacen tanto daño al gremio, sino a trabajar con todos los agremiados, a servir a los más de cien mil abogados, no a unos cuantos, en cumplimiento del estatuto y la ley, en defensa del Estado de derecho, la democracia y los derechos humanos.


Atte. JUDITH TORRES

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