El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia este lunes 10 de agosto desató una carrera contra el tiempo en varias ciudades del país. Tras el colapso de decenas de viviendas y edificaciones, ciudadanos y equipos de emergencia se lanzaron a las calles para buscar sobrevivientes entre toneladas de escombros.

Las imágenes difundidas durante las primeras horas posteriores al movimiento telúrico muestran a cientos de personas colaborando en las labores de rescate.

Bomberos, integrantes de organismos de emergencia y voluntarios trabajan con sus propias manos para retirar bloques de concreto, ladrillos y otros materiales que quedaron desperdigados tras el derrumbe de las estructuras.

Prioridad pasó a ser una sola: encontrar personas con vida tras sismo en Colombia

En medio de la desesperación, los rescatistas revisan cada espacio que quedó entre las estructuras colapsadas. Los ciudadanos se sumaron a las labores mientras las autoridades desplegaron equipos especializados para determinar la magnitud de la tragedia y localizar a posibles sobrevivientes.

El terremoto golpeó con especial fuerza el occidente y centro de Colombia. El Servicio Geológico Colombiano estableció la magnitud del movimiento en 7,4, después de que los primeros reportes registraran una cifra inferior.

El epicentro se ubicó en las inmediaciones de San José del Palmar, en el departamento de Chocó, a una profundidad aproximada de 82 kilómetros, según el reporte citado por medios colombianos.

El movimiento ocurrió alrededor de las 7:34 a. m., hora local, y se sintió en numerosas ciudades, entre ellas Cali, Pereira, Manizales, Armenia, Popayán, Medellín y Bogotá.

Terremoto Colombia: rescates entre los escombros

Cali aparece entre las ciudades que concentran las labores de emergencia. El alcalde Alejandro Eder indicó que al menos 20 estructuras colapsaron y que existían reportes de personas atrapadas en algunas de ellas. El funcionario pidió apoyo a Bogotá y Medellín para reforzar los equipos de rescate.

En la ciudad, los ciudadanos observaron calles cubiertas de polvo y estructuras severamente dañadas. Las autoridades recomendaron evacuar los inmuebles que presenten grietas importantes debido al riesgo de nuevos desprendimientos.

Uno de los sectores mencionados en los reportes es Tequendama, en el sur de Cali, donde los equipos de emergencia realizan verificaciones ante los daños ocasionados por el terremoto.

La situación también golpeó a Pereira, en el departamento de Risaralda. Allí se reportaron derrumbes y daños importantes en edificaciones, mientras los equipos de rescate trabajan para determinar si existen personas atrapadas.

El aeropuerto de Pereira también sufrió daños, al igual que terminales aéreas de otras ciudades afectadas por el movimiento. En total, reportes de la Aeronáutica Civil señalaron afectaciones en aeropuertos de Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago y Buenaventura, cuyas operaciones quedaron suspendidas mientras las autoridades evaluaban las instalaciones.

Manizales, en el departamento de Caldas, tampoco escapó de la fuerza del terremoto. La ciudad registró daños en edificaciones y una de las torres de su catedral sufrió afectaciones como consecuencia del movimiento telúrico.

En Chocó, departamento donde se ubicó el epicentro, la situación generó especial preocupación. En Quibdó se reportaron personas heridas y edificaciones colapsadas, mientras las autoridades avanzan con la evaluación de daños en las localidades próximas a San José del Palmar.

La magnitud de la emergencia todavía no está completamente determinada. Las autoridades deben revisar vivienda por vivienda, edificio por edificio y estructura por estructura para establecer cuántas personas quedaron afectadas.

Cifra de fallecidos puede aumentar: balance de víctimas continúa en actualización

Los primeros reportes hablaban de 18 fallecidos, pero los balances más recientes ya elevan la cifra a 22 muertosprincipalmente en Pereira y Manizales. Además, las autoridades reportan numerosos heridos y continúan las labores de búsqueda en estructuras colapsadas.

La cifra puede aumentar conforme avancen las horas debido a que los equipos de emergencia todavía ingresan a edificios y viviendas destruidos para descartar la presencia de personas atrapadas.

Por ello, la prioridad de los cientos de voluntarios y rescatistas que trabajan entre los escombros permanece intacta: encontrar sobrevivientes antes de que el paso de las horas reduzca las posibilidades de rescate.

Por : Fabrizio Salas

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