La subdirectora de predicción meteorológica del Senamhi, la ingeniera Kelita Quispe, señaló que las temperaturas en Lima estarían cerca a los 31 grados este verano, producto de las anomalías del Fenómeno El Niño.

Según su declaración a RPP, en los últimos meses hemos experimentado condiciones de “agua caliente”, lo que podría haber ocasionado que durante la temporada de invierno de 2023 se percibiera un ambiente cálido.

Las temperaturas son un punto importante porque estamos en un contexto de El Niño. Entonces, durante casi todo el 2023 hemos tenido temperaturas por encima de lo usual. Si recuerdan, julio y agosto estaba con sol. Eso es algo totalmente anómalo y responde a que hemos estado acompañados con esta agua caliente ya desde meses atrás. Vamos a llegar incluso a temperaturas cercanas a los 31 grados”, expresó.

Por otro lado, descartó que las lluvias reportadas en la sierra estén relacionadas directamente con el Fenómeno El Niño, a excepción de las precipitaciones del norte del país, que podrían tener influencia del calentamiento marítimo. En ese sentido, advirtió que Tumbes y Piura enfrentarían lluvias del 10 al 12 de enero.

“En el corto plazo, vamos a tener presencia de precipitaciones tanto en la zona norte como en la zona centro. En estos últimos días sabemos que las lluvias, en especial en la zona de la sierra centro (Áncash, sierra de Lima, Pasco, Junín), han sido bastante frecuentes y se espera que persistan. (Además), estamos esperando un episodio del 10 al 12 de enero de lluvias en la zona norte, en regiones como Tumbes o la sierra de Piura”, explicó.

También puntualizó que el Perú tiene un periodo de lluvias desde noviembres hasta marzo. “Las precipitaciones no están relacionadas directamente al Fenómeno El Niño. En realidad, son precipitaciones estacionales. Nuestro país tiene un período marcado de lluvias, que inicia en noviembre y va incluso hasta marzo. Hay en que son más marcadas y años en los que no. En este caso, las precipitaciones en la selva, sierra centro y sur no tienen una influencia directa. Sin embargo, las lluvias en la zona norte sí pueden tener una influencia del calentamiento del agua de mar”, concluyó. (Correo).

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