Del dicho al hecho hay mucho trecho, dice el refrán. Ello encaja en la gestión del alcalde de Lima, Rafael López Aliaga, quien accedió al sillón municipal tras realizar numerosas promesas que distan mucho de ser realidad.

¿Cómo se siente el ciudadano de Lima frente a la gestión del burgomaestre? La última encuesta de Ipsos señala que un 64% desaprueba su gestión frente a un 30% que lo aprueba.

La desaprobación ha venido subiendo sostenidamente si medimos la gestión de marzo 2023 a marzo 2024: el rechazo pasó de 47% a 64%, subió 17 puntos en total.

Para Martín D’Azevedo García, presidente del Instituto Peruano de Gestión Municipal, la desaprobación del alcalde obedece a una serie de errores, como prometer una mejor seguridad ciudadana ofreciendo 10 mil motos, pero apenas ha entregado las primeras 400 de un lote de 4 mil.

Otro punto desfavorable, añadió, es la playa artificial en San Juan de Lurigancho que resultó un fiasco debido a que la arena se fue al agua. “No se compró ni se licitó a tiempo lo que se necesitaba para implementar esa playa artificial”, anotó.

Otro demérito es la manera irresponsable de cómo enfrenta el tema de los peajes con Rutas de Lima. “Él (López Aliaga) cree y piensa que así va a solucionar, pero no le está dando resultados hasta la fecha. (El problema) se soluciona sentándose a negociar o renegociar sobre la base de nuevos puntos”, subrayó. (Perú 21).

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