A finales del 2023, Rafael López Aliaga anunció que su gestión buscará instalar 60 viaductos complementarios en las principales avenidas de Lima. Esto forma parte del proyecto Vías Rápidas Metropolitanas, cuyo objetivo es reducir la congestión vehicular y agilizar el tránsito entre distritos como San Juan de Miraflores, Independencia, Comas, Chorrillos, San Juan de Lurigancho, Magdalena del Mar, San Martín de Porres y Cercado de Lima.

En marzo de este 2024, el alcalde de Lima indicó que el proyecto demandará una inversión de S/5.000 millones y que se ejecutará durante los próximos 3 años. “Donde hay semáforo, se ponen puentes”, dijo López Aliaga durante la inauguración de una obra pública en San Juan de Lurigancho. “Hay tecnologías felizmente en el mundo donde uno compra los puentes. Los puentes están prehechos, no se interrumpe el tráfico. Solo se va con grúa de noche y se coloca los materiales en las zonas de los puentes. Es lo que estamos trabajando a mil por hora”, declaró.

¿Dónde se ubicarán los viaductos anunciados por Rafael López Aliaga?

  • Av. Huaylas, Chorrillos: 8 puentes vehiculares.
  • Av. Pista Nueva, San Juan de Miraflores: 5 puentes vehiculares.
  • Av. Nicolás Ayllón: 5 puentes vehiculares.
  • Av. Javier Prado: 2 puentes vehiculares.
  • Av. Tomás Valle: 6 puentes vehiculares.
  • Av. Túpac Amaru: 6 puentes vehiculares.
  • Av. La Marina: 4 puentes vehiculares.
  • Av. Próceres de la Independencia: 15 puentes vehiculares.

Especialistas cuestionan el proyecto vial de la Municipalidad de Lima

Mariana Alegre, abogada y directora ejecutiva de Lima Cómo Vamos, especialista en movilidad urbana sostenible, señala que la propuesta de instalar 60 viaductos complementarios en distintos distritos de Lima resulta inviable y absurda. Argumenta que la solución al tráfico vehicular debe ajustarse a las dinámicas específicas de cada área. Por esta razón, considera necesario realizar estudios que determinen si estos puentes vehiculares constituyen la mejor opción en los sitios propuestos para su instalación.

“No solo no es viable, sino totalmente absurda porque, primero, las soluciones viales no pueden desvincularse de las políticas de transporte y, además, en este escenario, las soluciones son específicas a las problemáticas de las zonas a atender. Entonces, no se puede hacer 60 soluciones iguales para resolver 60 intersecciones porque cada una de estas tienen una problemática distinta”, explicó a La República.

“Hay todo un problema en relación al criterio de proporcionalidad de la medida. Cuando uno va a atender una problemática de transporte en la ciudad, se tienen que hacer estudios que determinen los problemas y se debe plantear una serie de soluciones que van desde las menos invasivas y menos costosas. En función de estos criterios, se tienen que determinar cuál es la solución apropiada”, declaró.

Además, destaca que la instalación de los viaductos beneficia exclusivamente a los vehículos particulares y no al transporte público urbano. Esta situación provocará cuellos de botella en cada punto de desembocadura, lo que, irónicamente, resultará en el incremento del tráfico vehicular, precisamente lo que se busca evitar.

“Hay que entender que la vía es integral. Resuelves una esquina, desvías gente, pero luego tienes que hacía el otro lado el flujo continúa. No sirve colocar un carril si luego llegas a un cuello de botella. Además, va a generar una enorme depreciación del suelo urbano de las zonas de los alrededores, generar más tráfico, más congestión y contaminación”, comentó.

Luis Quispe Candía, director de la ONG Luz Ámbar, tiene una perspectiva similar. El especialista sostiene que el crecimiento de Lima se ha realizado de forma desordenada. Este factor ha generado que las principales vías de la ciudad sean insuficientes para los millones de vecinos, quienes pierden horas en el tráfico vehicular. Sin embargo, la solución de esta problemática no sería la construcción de nueva infraestructura.

“No es una propuesta que va a solucionar el problema porque lo que está planteando la construcción de puentes en determinadas vías en los que podría, efectivamente, paliar la congestión. Sin embargo, la falta de infraestructura no es la causa principal de la congestión”, señaló.

Por el contrario, el especialista indica que el municipio debería enfocarse en la integración del sistema de transporte como medida fundamental para resolver el tráfico vehicular. Además, señala que los servicios del Metropolitano, la Línea 1 del Metro de Lima y los corredores complementarios no son suficientes para cumplir este objetivo, ya que los usuarios prefieren usar el transporte informal.

“La causa principal de la congestión vehicular en la ciudad es, en primer lugar, la carencia de un sistema integral de transporte porque, al no haber un transporte rápido para la población, hace que se retrase el viaje. No hay un sistema. Simplemente tenemos a 24 mil ómnibus, combis y custers que realizan 18 millones de viajes al día. Apenas 1 millón son realizados por el tren, el metropolitano y los corredores complementarios”, precisó el experto en seguridad vial.

Por su parte, Augusto Ortiz de Zevallos, arquitecto de la UNI y urbanista, señala que los viaductos complementarios podrían ser de utilidad para los Juegos Panamericanos 2027, puesto que podrían aliviar el tráfico vehicular hacia los complejos deportivos de Lima. No obstante, considera que su ejecución debería establecerse desde una mirada holística al problema de la congestión, con especial énfasis al transporte público. 

“Lo que debería haber es un planteamiento holístico, donde se maneje a la vez diferentes variables y no solo una. No dudo que Túpac Amaru esté colapsado, o que la av. Huaylas también. Son todos focos de tiempos perdidos. No me parece equivocado ese diagnóstico en sí mismo, pero el pedido es que eso no se agote ahí, sino que exista una lógica que permita el transporte público”, comentó.

En este sentido, considera que las inversiones en transporte no deben centrarse exclusivamente en la infraestructura vial, sino en mejorar la calidad de vida y las oportunidades para los ciudadanos. Además, menciona que los viaductos pueden ser alivios temporales, pero no resuelven la problemática a largo plazo.

“Hoy el Banco Mundial dice que el transporte debe beneficiar al desarrollo y que tienen efectos valiosos en la generación de oportunidades y la calidad de vida. El efecto social y la movilidad es lo que interesa, no solo el agregar más carriles. La ciudad va a seguir creciendo y a veces un viaducto puede arrimar el problema, pero no es capaz de cambiar (el panorama) positivamente”, concluyó.

Viaductos de Rafael López Aliaga no figuran en el Plan Lima al 2040

El alcalde de Lima, Rafael López Aliaga, anunció sorpresivamente durante su rendición de cuentas la instalación de 60 puentes metálicos prefabricados en los principales cruces semafóricos de la ciudad. Estos puentes, financiados por una emisión de bonos, no están incluidos en el Plan de Desarrollo Metropolitano de Lima al 2040 (PlanMet 2040), estrategia aprobada en 2022 que tiene por objetivo mejorar la planificación urbana de la capital desde una perspectiva geopolítica a largo plazo.

No obstante, en el PlanMet 2040 sí se incluyen proyectos como la Vía Expresa Sur, el teleférico SJL-Independencia y el Tren Chosica-Callao, destacados por el alcalde López Aliaga. Aunque el teleférico será desarrollado por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones, no por la municipalidad. Similarmente, el tren ya es parte de iniciativas del MTC. Además, López Aliaga propuso el bypass Vía Expresa-Las Américas y la Vía Expresa Norte, diseñados para agilizar el tránsito del transporte público entre San Miguel, SMP, Los Olivos y Comas, incluyendo planes para el Metropolitano 2.

Por: José Sáenz

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