Una gran preocupación ha generado el aumento de la pobreza en el Perú por segundo año consecutivo; sobre todo, por el impacto en la población infantil que podría tener problemas de salud, educación y de acceso a un mejor futuro. Esto se desprende del Infobarómetro de la infancia y niñez, el cual advierte que cuatro de cada diez menores de 0 a 5 años (el 43,3%) vive en condiciones precarias. Esta investigación, realizada por el Grupo Impulsor Inversión en la Infancia y Salgalú Comunicaciones & Responsabilidad Social, toma como base los nuevos datos presentados por el INEI y por los ministerios de Educación, Salud y Economía.

Así, destaca que hay un aumento de la pobreza en las zonas urbanas, pasando del 24,1% al 26,4%, lo que ha elevado la incidencia de desnutrición crónica en menores de 5 años del 7,1% al 8,1% en esta área. Además, alerta que la anemia afecta a casi la mitad de los niños del Perú (43,1%) y que solo se ha alcanzado un 18,6% de cobertura de vacunación cuando la meta sugerida por la OMS es del 31,6%. “Hay casi medio millón en riesgo de contraer enfermedades”. Debido a esta terrible situación, diversos exministros solicitan que se prioricen acciones.

La integrante del Grupo Impulsor Inversión en la Infancia, Carolina Trivelli, explica que se debe tomar en cuenta que los hogares pobres tienen en promedio más niños por vivienda que los de mayores recursos. Además, dijo que el principal problema que tienen estos hogares es el acceso al agua potable, desagüe y electricidad.

“Debemos proteger a los sectores más vulnerables. Lo sensato es focalizar. Se debe atender a los hogares con niños que enfrentan situaciones muy dramáticas por temas nutricionales o por el riesgo de su salud y desarrollo futuro”, sostiene. Agrega que el 46% de hogares en pobreza tiene al menos un miembro beneficiario de Qali Warma, por lo que se debe redoblar esfuerzos en ese programa social. “En esta coyuntura tan difícil, debemos tener un plan de emergencia”, señala.

En eso coincide el exministro de Economía Luis Miguel Castilla, quien afirma que el aumento de la anemia ha venido de la mano con la precarización de la política pública, sobre todo en el Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis). “En este sector antes se manejaba un perfil profesional. Había mayor coordinación, pero por la inestabilidad política y la corrupción, la capacidad de atender a los más pobres ha decaído”. Para él, se debe recuperar las buenas prácticas de Qali Warma. “No podemos condenar a una generación. Somos uno de los pocos países cuyo índice de pobreza ha aumentado al igual que Haití, Venezuela, Nicaragua y Argentina. Actuemos”, dijo.

Problemas en educación

La integrante del Grupo Impulsor Inversión en la Infancia Gloria Helfer manifiesta que las cifras deben generar una alerta para solucionar cuanto antes la situación de los más pequeños.

“La pobreza genera hambre. El hambre es desnutrición y anemia y eso impacta en los aprendizajes. De qué vale que invirtamos en capacitar a docentes si los niños se duermen y no asimilan las enseñanzas por falta de hierro en la sangre”, asevera.

La exministra de Educación alerta también que el 81,6% de escolares no comprende lo que lee y el 88,7% no resuelve problemas matemáticos. “Debemos atender el tema del agua y desagüe en sus casas y colegios para que no tengan males intestinales. Debemos completar su esquema de vacunación. No les demos la espalda”, exige.

Reacciones

Carolina Trivelli, Grupo Inversión en Infancia

“Hay que proteger de manera urgente a los sectores más vulnerables. Hay que ponernos un plan, una meta para lograr un cambio importante en temas de anemia y desnutrición infantil. Sí podemos hacerlo”.

Luis Miguel Castilla, exministro de Economía

“El norte de seguir la estrategia de la primera infancia se ha perdido. Hay dejadez y negligencia para encarar un problema serio. No permitamos que la inestabilidad política y la corrupción afecten a niños”.

Gloria Helfer, Grupo Inversión en Infancia

“Estas cifras causan sufrimiento porque la pobreza es hambre. Debemos actuar en defensa de los más pequeños, retomar la lucha contra la anemia y la desnutrición y luego priorizar su educación básica”.

Por: Carlos Contreras Chipana

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