Ante la alarma de la sociedad por la desenfrenada violencia, el Gobierno ejecutó el jueves un megaoperativo, desplegando recursos logísticos y más de 17 mil policías y militares que tomaron las calles y puntos álgidos en todo el país. La inusual medida que culminó con 690 detenidos en flagrancia, 395 requisitoriados capturados, 189 extranjeros intervenidos por infracción a la Ley Migratoria y 55 bandas criminales desarticuladas, fue calificada por ministros de Estado como “exitosa”.

El operativo Amanecer Seguro no solo movilizó a 17,208 efectivos de la Policía, sino que también se desplazaron 2,298 vehículos en todas las regiones del país. Sin embargo, esta operación ha sido cuestionada por expertos en seguridad, quienes consideran que es un espectáculo e insuficiente para combatir la delincuencia y el crimen organizado.

Remigio Hernani, ex ministro del Interior, consideró que no se trata de realizar acciones demagógicas. “El ministro (Juan Santiváñez) está muy equivocado si piensa que con operativos de esta naturaleza va a combatir esta gran inseguridad que vivimos. Lo que se necesita es inteligencia operativa”, indicó. El objeto de la inteligencia es brindar conocimiento e información analizada a los órganos del Poder Ejecutivo para orientar la formulación y la aplicación de políticas públicas, principalmente en las áreas relacionadas con la seguridad.

“La Dirincri está haciendo su trabajo, pero es necesario que se formen nuevos cuadros. El esfuerzo realizado en el último operativo es muy grande para obtener resultados muy pequeños. Las bandas criminales hacen lo que les da la gana”, sostiene con tono de preocupación. “Primero se tiene que hacer un diagnóstico del problema”, subrayó.

Son insuficientes

Frank Casas, politólogo y especialista en seguridad, dijo en La Encerrona: “En la práctica, los peruanos estamos acostumbrados a ver a diario operativos de control de identidad, patrullaje en calles o incautación de estupefacientes a nivel nacional”.

Dijo que, si bien es importante realizar estos operativos, hay que entender que ellos por sí solos son insuficientes para controlar los delitos complejos asociados al crimen organizado.Por ejemplo, si queremos prevenir delitos predatorios como la extorsión, no solo basta con que la policía desarticule bandas criminales, también es importante que Osiptel o la Autoridad Nacional de Protección de Datos Personales contribuyan a reducir la facilidad con la que los extorsionadores acceden de manera sencilla a líneas telefónicas o a información privada de los peruanos.

Por: Óscar Chumpitaz

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