El periodista Efraín Rúa era un niño de 10 años, cuando el 24 de mayo de 1964 se desató una tragedia en el Estadio Nacional, por un gol anulado a Víctor ‘Kilo’ Lobatón se diera la muerte de más de 350 personas. Era un partido clasificatorio a las Olimpiadas de 1965. Así el autor del libro ‘El gol de la muerte’, el periodista y colega Efraín Rúa, nos cuenta la historia.

El libro ‘El gol de la muerte’ se puede adquirir a través de las redes sociales, me buscan como Efraín Rúa. Estoy alistando un documental sobre la tragedia del Estadio Nacional, lamentablemente, no he podido obtener respaldo de parte del Ministerio de Cultura.

¿Cómo te animas a escribir ‘El gol de la muerte’?

Siempre me he mantenido dentro del periodismo, lo que yo hago son crónicas, escribí mi primer libro “El crimen de La Cantuta”, luego escribí ‘El gol de la muerte’, un libro que va de la mano con un recuerdo de mi niñez, ya que en mayo de 1964 me salvé de la morir en el Estadio Nacional por asistir a una procesión de la Iglesia María Auxiliadora. Así tenía yo 10 años, cuando vivía en la cuadra 13 del jirón Washington, en el Cercado de  Lima, se puede decir que Dios salvó mi vida.

¿Cuánto investigaste para escribir el libro ‘El gol de la muerte’?

Hice una investigación corta, pero me costó, si bien es cierto, muchos espectadores recordaban sobre lo acontecido ese día, me interesaba la historia del conocido ‘Negro Bomba’, cuyo nombre real era Víctor Vásquez, pero encontré muy pocos datos, no sabía por qué el apelativo de ‘Negro Bomba’ y tampoco sabía por qué equipo hinchaba, fueron detalles que me costaron.

¿Quién fue el ‘Negro Bomba’?

Era un aficionado al fútbol, un viejo aficionado al fútbol que tenía alrededor de 30 años cuando ocurrió la tragedia en el Estadio Nacional y era hincha del Deportivo Municipal. Así como muchos limeños, iba al Estadio Nacional los fines de semana, este hincha del fútbol se hizo conocido cuando una tarde o noche de 1957 en un partido donde participó un equipo uruguayo y este señor, el ‘Negro Bomba’, se metió a la cancha ante unos gestos obscenos de un jugador rival y así Víctor Vásquez se hizo famoso.

¿De dónde nace el apelativo de ‘Negro Bomba’?

Era un apelativo de infancia, en realidad a él le decían ‘Bombita’, porque un día este señor le puso una sarta de cohetes a una señora que no quería bailar.

¿Cuánto investigaste y a quiénes entrevistaste?

Entrevisté a comentaristas deportivos que estuvieron allí, en la tarde del 24 de mayo de 1964, también a aficionados que estuvieron en los momentos más angustiantes y así también conversé con personas que estuvieron en los hospitales, luego del incidente.

¿Cuál fue el score de ese partido?

El partido quedó 1-0 a favor de Argentina, con el gol de Macfreire porque el árbitro uruguayo Ángel Pazos anuló el gol de ‘Kilo’ Lobatón, que pudo cambiar la historia para ir a las olimpiadas de Tokio.

¿Quiénes jugaban en aquel equipo peruano?

Estaban de los conocidos Castillo, que luego jugó en Alianza  Lima, estaba Héctor Chumpitaz, estaba Luis Zavala de Universitario de Deportes, quien era el capitán del equipo, estaba Enrique Cassaretto, que jugó por el Miguel Grau de Piura, así como el ‘Ronco’ Rodríguez, entre otros.

¿Cómo se dieron los hechos?, ¿qué pasó aquella noche de 1964?

Luego de que anularan el gol, Víctor Vásquez entró a la cancha y con él otro aficionado Germán Cuenca, quien con un pico de botella intenta agredir al árbitro, los dos son desalojados por la Policía y, en ese accionar, los aficionados entraron a la cancha, con el objeto de protestar, en ese momento la policía echa bombas lacrimógenas a las tribunas, un hecho que nunca se había producido.

¿Hubo alguna investigación en el Congreso por dicho hecho?

No, paradójicamente el Congreso que había censurado a los ministros del primero gobierno de Belaunde no investigó al ministro Juan Languasco de Habich, que había estado en la tribuna ese día, era el ministro de Gobierno y Policía, aquel día también estuvo en el estadio el general Corrales de la Policía, pero ninguno intervino para detener el arrojo de bombas lacrimógenas a las tribunas, eso motivó que el juez instructor Benjamín Castañeda, al año de suceder los hechos, presentara un informe donde recomendaba investigar al ministro  Languasco de Habich y a los jefes de la Policía, porque consideraba en su informe que había sido un hecho orquestado por la Policía, para darle una lección a la gente que en esos momentos protestaba por la situación política y económica en el país.

¿Y fue así?

Nunca se investigó, la Corte Suprema desestimó el pedido del juez, y los jueces que siguieron no encontraron responsabilidad política en los jefes policiales, el único sentenciado fue el comandante que estuvo a cargo del operativo, el comandante Asambuja, Jorge Asambuja.

¿Qué reflexión te llevó a escribir el libro?

Creo de que hay una suerte de olvido, el  Perú no tiene memoria histórica, olvidamos los hechos que son trascendentes para los peruanos, la muerte de más de 300 aficionados es un hecho que debió aclararse, es más, la propia investigación del juez Castañeda, muchos de los muertos fueron por enfrentamientos con la policía en las calles y fueron enterrados clandestinamente, así, según el juez, los cuerpos fueron llevados al cementerio del Callao, pero no hay una cifra exacta de los muertos de aquel fatal 24 de mayo de 1964.

¿Entonces el hecho quedó impune?

Así es, uno de los tantos casos que quedaron impunes en el  Perú.

¿Viste el expediente?

Concurrí a los archivos fiscales y el informe que yo recibí es que el expediente estaba perdido, como ha ocurrido con otros tantos expedientes de trascendencia en el país.

¿” El gol de la muerte” es una crónica oscura?

Se trata de una página triste no solo del fútbol peruano, sino del fútbol mundial, hablamos de una tragedia histórica.

¿Cuántos casos hay impunes en nuestra historia?

Son innumerables los casos de impunidad en nuestra historia, creo que no tendríamos dedos para contar.

¿También has escrito sobre el crimen de La Cantuta?

Escribí un libro publicado en 1997, sobre la muerte de estudiantes en la Universidad La Cantuta.

¿Hay un paralelismo judicial entre ‘El gol de la muerte’ y ‘El Crimen de La Cantuta’?

Bueno en el caso de “El gol de la muerte”, se quedó en un informe, así que prácticamente no se investigó, lo que llama la atención en el caso de “El gol de la muerte” es la ausencia de policías en los túneles de salida en el Estadio Nacional, así el hecho de que se arrojaran bombas lacrimógenas a las tribunas, así también una represión policial en las calles, pero no se ahondó en ello.

¿Pudiste hablar con familiares de las víctimas?

Sí, ellas (las familias) relatan su experiencia personal, la muerte de sus seres queridos y cómo el hecho marcó sus vidas, ya que después de varios años esas muertes marcaron sus vidas. Es un sentimiento muy doloroso para las familias.

¿Pero el caso parece estar en el olvido?

Tal es la falta de memoria, que cuando se dieron 50 años de la hecatombe en el Estadio Nacional se presentaba un show de salsa, una cosa increíble, eso no ocurre en otro lugar del mundo.

¿Para nuestro fútbol qué significó El Gol de la Muerte?

No fuimos a las Olimpiadas de Tokio, no como cuatro años antes en que fuimos a las Olimpiadas de Roma y el fútbol peruano en aquel momento tenía una camada importante de jugadores, este hecho fue una frustración.

Por Vladimir Rendón Acat

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