Con una presencia espectacular, nunca vista en una Eurocopa en un jugador de 16 años, Lamine Yamal alcanzó la cumbre de su carrera en Alemania con una actuación para el recuerdo bien acompasada por el resto de sus compañeros, que cumplieron ante Francia para alcanzar la final que se disputará en Berlín el próximo domingo.

UNAI SIMÓN (6): No tuvo mucho trabajo. España defendió bien y las ocasiones de Francia prácticamente brillaron por su ausencia. No pudo hacer nada en el tanto de Kolo Muani, un cabezazo a bocajarro imparable. Seguro en las salidas, pero impreciso con los pies. Dio algún susto a sus compañeros con alguna entrega irregular, pero la sangre no llegó al río.

JESÚS NAVAS (5): La sanción de Dani Carvajal le abrió un hueco en el once y también colocó sobre su figura una lupa de dimensiones gigantescas. A sus 38 años, el único superviviente de la selección del Mundial de Sudáfrica 2010, se enfrentó a un reto descomunal: frenar a Kylian Mbappé, que hastiado con la máscara se la quitó de encima para buscar un rendimiento perdido en los cinco encuentros que disputó en la Eurocopa.

El resultado, no fue nada bueno. A los diez minutos rompió un fuera de juego de Mbappé y no pudo evitar el centro del jugador del Real Madrid que provocó el primer tanto de Kolo Muani. Después, al cuarto de hora, se cargó con una tarjeta amarilla y condicionó su defensa. Sin embargo, intentó reponerse, llegó a la línea de fondo, provocó el centro que inició el tanto de Dani Olmo. Con molestias y cansado, fue sustituido en el minuto 58 por Dani Vivian.

LAPORTE (6): Después de su partidazo ante Alemania, en el que silenció cualquier crítica a su autoridad, se vio las caras con la selección que rechazó para jugar con España. Muy bien al corte, pero en ocasiones despistado. El gol de Kolo Muani llegó por su zona. Además, en esta ocasión, falló en alguna entrega. No fue el mismo Laporte de Alemania, pero tampoco decepcionó. Terminó con la nariz ensangrentada por un choque contra Olivier Giroud.

NACHO (7): Titular en el estreno de España frente a Croacia en el primer duelo de la fase de grupos, se cayó del once por unas molestias físicas. Le sustituyó Le Normand y ya no soltó el puesto hasta que recibió su segunda cartulina amarilla en cuartos de final. De la Fuente le dio otra vez galones en el centro de la defensa y, como no, Nacho cumplió.

Más incluso que eso. Se mostró expeditivo, sin ningún tipo de complejo ante las acometidas de los atacantes galos, que en ocasiones se desesperaron con las apariciones del ya ex jugador del Real Madrid. En la segunda mitad de la segunda parte se trasladó al lateral derecho por la salida de Jesús Navas. En esa posición, sufrió más e incluso falló algún control peligroso.

CUCURELLA (6): Recibió un recibimiento inesperado y muy molesto de la afición alemana presente en el Múnich Football Arena, que se vengó de la mano que no pitó el árbitro Anthony Taylor en los cuartos de final. Fue silbado y abucheado siempre que tocaba la pelota. Durante todo el partido.

No se libró ni un minuto. Aun así, no se arredró ante los críticos y firmó un partido más que correcto. Dembélé, que sustituyó a Griezmann, deambuló por su zona sin éxito, bien cubierto con su habitual intensidad. Eso sí, en esta ocasión estuvo más tímido en ataque a la hora de subir por su costado.

RODRI (7): Estuvo muy pendiente en hacer las coberturas a Jesús Navas, peleado con Kylian Mbappé durante casi todo el partido. Se encontró ante una misión difícil: mantener el equilibrio de España, hacer las transiciones defensivas, mantener la solidez habitual de su equipo y vigilar las acometidas del nuevo jugador del Real Madrid.

Como siempre, no se salió del guión establecido, consiguió todos sus objetivos y mantuvo intacto su carácter de faro en la sombra mientras otros como Lamine Yamal se encargaban de agitar el duelo.

FABIÁN (6): Inició el choque muy activo, con un remate de cabeza clarísimo tras un pase de Lamine Yamal espectacular. Lo mandó por encima del larguero y no desistió en sus intentos de llegar desde atrás para sorprender a Mike Maignan. El centrocampista del París Saint-Germain, con poco espacio ante una defensa muy cerrada, consiguió abrirse algún hueco para insistir en, por lo menos, generar sensación de peligro. Lo consiguió, aunque no estuvo al mismo nivel de su puesta en escena al inicio de la Eurocopa e incluso perdió algún balón muy peligroso dentro de su área.

DANI OLMO (7): Ya antes de lesionarse Pedri, pedía a gritos un hueco en el once. Dio la razón a aquellos que le aplaudían después de firmar un partidazo en cuartos ante Alemania, con gol y asistencia incluida. Frente a Francia, confirmó esas buenas sensaciones. Dani Olm o se ha convertido en un jugador diferencial para España.

Estuvo en casi todas las peleas, muy activo entre líneas y fue un dolor de muelas para Kanté y Tchouaméni y además marcó el 2-1, en la primera parte, con un disparo que rechazó Koundé y con el que alcanzó los tres tantos en la Eurocopa. Es ya el máximo goleador del torneo junto a Cody Gakpo (Países Bajos), Ivan Schrinz (Eslovaquia), Georges Mikautadze (Georgia) y Jamal Musiala (Alemania).

LAMINE YAMAL (9): Sublime, descomunal, excelso. No caben adjetivos para definir el encuentro de un chaval de sólo 16 años culpable de la supervivencia de España en la Eurocopa. Fue un martillo pilón desde el principio y su puesta en escena fue un centro envenenado marca de la casa directo a la cabeza de Fabián Ruiz, que mandó la pelota por encima del larguero para acariciar el primer tanto del choque.

Después, tras el tanto de Kolo Muani, se sacó de la chistera uno de los mejores goles de la Eurocopa. Con un descaro insultante, se acercó hasta la media luna y mandó a la escuadra de Maignan un zurdazo exquisito que quitó las telarañas de la portería gala y le otorgó el récord de convertirse en el jugador más joven de la historia en marcar en una Eurocopa.

Y, además, superó a Pelé como el futbolista de menos edad en disputar unas semifinales en un gran torneo. Y, récords aparte, no dejó de ser decisivo en la interpretación del partido, aunque no llegó al diez porque en la segunda parte levantó un poco el pie del acelerador.

NICO WILLIAMS (6): Más discreto que en anteriores encuentros, el extremo del Athletic no tuvo tanto césped para correr. Sobre todo, al principio, hasta el minuto 25, cuando Francia, ya por detrás en el marcador tuvo que salir de la cueva para dejar más espacios.

Aun así le costó, Jules Koundé aguantó bien las acometidas del insistente jugador de España. Nunca lo dejó de intentar y, además, no guardó nada de gasolina para ayudar en defensa. En esta ocasión, otros brillaron, pero Nico Williams no desentonó para nada.

MORATA (6): Plano, en su línea de la Eurocopa. Eso sí, voluntarioso. No se dejó ni una gota de sudor en la caseta, pero no pudo regalar a la selección española su segundo gol del torneo. En su defensa, tampoco recibió ningún balón claro para acabar con una sequía que dura desde el estreno del equipo de Luis de la Fuente ante Croacia hace casi un mes. Sustituido en el tramo final por Oyarzabal, se fue haciendo una buena demostración de fuerza


VIVIAN (6): Saltó al terreno de juego por Jesús Navas en el minuto 58 y se colocó en el centro de la defensa para trasladar a Nacho al lateral derecho. Las buenas sensaciones que dejó en el partido ante Albania se repitieron. Vivian es un central fiable.

OYARZABAL (5): Disputó el último cuarto de hora tras sustituir a Morata. No tuvo muchas oportunidades ni tiempo para mejorar a su rival por el puesto.

MIKEL MERINO (5). Como Oyarzabal, saltó al terreno de juego en el minuto 76 para sustituir a Dani Olmo. No tuvo tiempo de ser tan influyente como en cuartos de final, con ese gol que quedó para la historia.

ZUBIMENDI (s.c). Salió en el minuto 92 por Nico Williams sin tiempo para nada. (Andina).

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