La indignación se apoderó de los vecinos de Chiclayo luego de que la municipalidad instalara un árbol de Navidad valorizado en S/20 mil, cuya estructura consiste simplemente en una tela blanca colocada en forma ascendente sobre el monumento del Parque Principal.
Lo que se esperaba que fuera un adorno representativo de la temporada navideña terminó convirtiéndose en motivo de críticas, burlas y cuestionamientos sobre la gestión de recursos públicos.
El proyecto fue ejecutado bajo la administración de la alcaldesa Janet Cubas Carranza, quien además dispuso la colocación de otras decoraciones en el centro de la ciudad. No obstante, el árbol —considerado por muchos como un “adorno improvisado”— fue el que más rechazo despertó entre los chiclayanos. Según el medio Amanecer Chiclayano, el gerente de la municipalidad, Carlos Paredes García, defendió la instalación y afirmó a la agencia Andina que la decoración del parque principal es “tan igual e importante como la de Cusco o Arequipa”.
La declaración generó aún mayor molestia entre la ciudadanía, que calificó la comparación como “fuera de lugar” y “una burla”. Hasta el momento, no se ha informado si la municipalidad planea añadir más adornos o si este árbol representa la versión final de la decoración navideña de la ciudad. Tiktoker es detenido tras vandalizar el árbol El malestar escaló la noche del martes 9 de diciembre, cuando el tiktoker Jordy Rioja fue detenido por la Policía Nacional luego de protagonizar un presunto acto de vandalismo contra el árbol instalado.
En un video publicado en su propia cuenta de TikTok, se observa que Rioja, acompañado de otras personas, manipula y daña la estructura mientras expresa su desaprobación por el adorno financiado con dinero municipal. Instantes después, agentes de la PNP intervinieron y lo trasladaron a la Comisaría PNP César Llatas para determinar responsabilidades. Durante su discusión con los policías, el joven afirmó que “solo estaba grabando un TikTok” y que los ciudadanos se habían acercado para apoyar su protesta por la decoración.
Por: Katherine Llanos Fajardo
