Las cifras son alarmantes y dejan al descubierto una grave falla en la planificación del Estado. Todo apunta a que la convocatoria pública del proceso de contratación 2026 del Programa de Alimentación Escolar (PAE), adscrito al Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis), camina hacia un rotundo fracaso, poniendo en riesgo la provisión de alimentos para millones de escolares a nivel nacional.
Un reporte del Instituto del Buen Gobierno e Integridad revela que en 18 regiones no se presentó ninguna propuesta, mientras que, de las 116 convocatorias lanzadas en 25 regiones, solo 13 han sido adjudicadas. Esto representa apenas el 11 % del total, una cifra que evidencia un escenario crítico que no puede atribuirse a la falta de proveedores, sino a reglas de juego mal diseñadas que han terminado por desalentar la participación del sector privado.
Promesas que no se cumplen
A inicios de este mes, el Midis anunció con optimismo un nuevo mecanismo que —según lo comunicado— garantizaría alimentos nutritivos, seguros y de calidad para más de 4.2 millones de estudiantes de escuelas públicas. Sin embargo, la realidad dista mucho de ese anuncio. Hasta el 24 de diciembre, la plataforma oficial del proceso mostraba que solo la región La Libertad logró adjudicar el 100 % de los ítems, mientras que en el resto del país la mayoría de procesos quedaron desiertos.
Especialistas en contratación pública y en la modalidad de “alimentos para preparar” advierten que el problema de fondo radica en exigencias técnicas, económicas y procedimentales impuestas por el PAE y el Midis que no se ajustan a la realidad del mercado.
Entre ellas, destaca la obligación de recertificar todos los lotes de alimentos, pese a que ya cuentan con certificaciones vigentes emitidas por los propios fabricantes. Esta medida incrementa innecesariamente los plazos, vuelve inviables los cronogramas contractuales y ahuyenta a los posibles postores.
A ello se suma la exigencia de entregar volúmenes exagerados en determinados productos, imposibles de cubrir con la oferta actual. Este combo de requisitos ha elevado de forma significativa el riesgo operativo y financiero para las empresas, desincentivando aún más su participación en el proceso.
Niños en riesgo
La situación resulta especialmente preocupante porque la deficiente planificación del PAE y el Midis no solo afecta la eficiencia del proceso de contratación, sino que pone en serio peligro la alimentación de los niños y niñas más vulnerables del país. Si no se corrigen de manera urgente las reglas del proceso, el inicio del año escolar 2026 podría sorprender a millones de estudiantes sin el servicio de alimentación que el Estado está obligado a garantizar. (Extra).
