- Especialistas reposicionaron con éxito la arteria de un asegurado mediante el uso de soporte extracorpóreo.
Juan Carlos Pérez Díaz, de 55 años, natural del distrito chiclayano de Mocupe y residente en el Centro Poblado La Otra Banda del distrito de Zaña, cargaba desde joven con una malformación congénita en su arteria coronaria derecha que le provocaba angina permanente y lo exponía, en todo momento, a morir de forma súbita. Hoy, gracias a una cirugía inédita en el Perú, esa amenaza quedó atrás.
El equipo multidisciplinario del Servicio de Cirugía de Tórax y Cardiovascular del Hospital Nacional Almanzor Aguinaga Asenjo de EsSalud logró reposicionar quirúrgicamente la arteria coronaria derecha del paciente hasta devolverla a su lugar de origen anatómico, corrigiendo de raíz el defecto que puso en jaque su corazón durante toda su vida adulta.
PELIGRO CONGÉNITO
“Es la primera vez que se realiza este tipo de cirugía a nivel nacional”, enfatizó el Dr. Edward Díaz de la Cruz, quien lideró la intervención.
El especialista explicó que la malformación no solo generaba el intenso dolor torácico que Pérez Díaz arrastraba desde hace cuatro décadas, sino que comprometía críticamente toda la circulación coronaria del lado derecho de su corazón, generando un escenario que, con cualquier esfuerzo físico o emocional intenso, podía desencadenar un desenlace fatal.
Por su parte, el jefe del Servicio de Cirugía de Tórax y Cardiovascular, Carlos Ledesma Martin, informó que el paciente ya tenía antecedentes de preinfartos, lo que elevaba aún más la urgencia del caso.
DIAGNÓSTICO Y CIRUGÍA
Todo comenzó con una evaluación exhaustiva a cargo del Servicio de Cardiología que, ante la sospecha de una enfermedad coronaria de origen inusual, ordenó estudios de angiografía y tomografía coronaria, cuyos resultados confirmaron una rara malformación congénita que demandaba una intervención quirúrgica compleja.
Tras una junta médica, el equipo determinó que la única salida era una cirugía de alta complejidad, para la cual se utilizó la máquina de circulación extracorpórea, un soporte vital que asume temporalmente las funciones del corazón y los pulmones mientras los cirujanos trabajan directamente sobre el órgano.
DE VUELTA A CASA
La intervención fue un éxito y Juan Carlos evolucionó favorablemente en los días posteriores a la operación. Finalmente, fue dado de alta, retornando a su hogar con una noticia positiva que ponía fin a 37 años de dolor.
“Doy gracias a Dios, a EsSalud y, sobre todo, al equipo multidisciplinario que me realizó la cirugía”, fueron las palabras del paciente al dejar el hospital y despedirse de quienes lograron acabar con la insuficiencia coronaria que durante tanto tiempo puso en riesgo su vida.
El caso de Juan Carlos Pérez Díaz no solo representa una historia personal de superación, sino que marca un hito para la cardiología y cirugía cardiovascular peruana, al ser la primera corrección de este tipo de malformación coronaria congénita realizada en el país, procedimiento que abre una puerta de esperanza para otros pacientes que hoy podrían estar viviendo, sin saberlo, con el mismo riesgo silencioso en el pecho.
